LA ERECCIÓN DE ACEBES
Qué lasciva sonrisa emitía tras el canto vacío de su hermano
ayer como hoy
su hermano Rajoy
le regaló una alegría,
Tras ella, una hermosa erección
oculta tras el atril, luchaba por no fingir
que su fantasía más enhiesta
podía con la madera del estrado varonil.
¡a fingir!
ese orgasmo político que sintió
tras la salida,
se transformó en un enorme bulto
en la entrepierna,
que gozaba del roce
como una gaviota en la carroña.
Oh! Acebes, fingir orgasmos es mentir
¡Qué sorpresa! MENTIR
Aunque la erección fue real...
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