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El asombro

MÁS DE LO MISMO

Continuando con la fealdad de espíritu que pregonan nuestros conciudadanos de la Iglesia Católica, una vez más nos dan con la puerta de su coherencia en las narices, cuando no reparan en criticar a la madre que ha tenido un hijo para salvar a otro, seleccionanándolo según la compatibilidad genética de ambos hermanos. La iglesia del "bien", de la "verdad", del "amor al ser humano", no ve con buenos ojos que se utilicen tales avances científicos, ya que la enfermedad del primer hermano ha sido un regalo de Dios, y ha de servir a los padres a aprender a amar y a vivir con la consabida muerte prematura de su hijo. ¡Qué bueno es Dios! Manda una enfermedad mortal a un niño para poner a prueba la bondad de unos padres y a su fe. ¡Qué buenos son los sumos sacerdotes de una iglesia que sigue anclada en un tiempo remoto (2000 años)! 

¡Qué bueno y omnipotente es Dios!

Levantemos el corazón, jerarquía de Dios, pero  no hacia un ente metafísico de dudosa existencia, levantémoslo hacia el ser humano, que es de lo único que tenemos certeza de su existencia, y amémoslo!

 

2 comentarios

El asombro -

Bueno ni qué decir tiene que su opinión es muy loable pero le faltan matices y muchos. Lo primero es que usted cree, encontra de la ciencia de que en el momento de la fecundación, ya hay un ser humano. Craso error. La ciencia cuando un óvulo es fecundado le denomina cigoto, conjunto de células divididas en la trompa de falopio. Después y tras mayores divisiones, desciende hasta el útero tambioén como una masa de células deformes se le cambia la denominación y se le llama embrión. sólo cuando comienza a tener forma humana y con algunos órganos formados pasa a denominarse feto. Lo digo porque ustedes son muy amigos de luchar contra los nombres de las cosas como lo del matrimonio verdad? en fin aclarado esto, no creo que sean seres humanos asesinados nada menos. Palabras mayores no cree?.
En cuanto a lo del artículo del 0.7%, agradezco lo que dice y estoy de acuerdo con todo, menos en lo de lalangosta, que si bien sí que se la comen, no olvide que los zampabollos de la gerarquía eclesiástica, que nada tienen que ver con los misioneros de los que usted habla, llevan zampádose la langosta siglos, además del buen jamón y del buen vino, situándose siempre al lado del poderoso. No obstante tengo algún que otro amigo sacerdote de misionero concretamente en Belorizonte, Brasil, y ya sebe que si en su origen las misiones sirven para evangelizar admiro notablemente la labor humantaria de esta gente, caray que si la admiro. Pero no quita para que los jefazos de esa gente, prediquen una cosa y hagan otra. Sea cristiano y reconózcalo.
Gracias por sus comentarios y espero que agradezca mi respuesta ya que a los dos nos hace crecer como personas críticas e independientes.
Un saludo Miguel Ángel.

Miguel Ángel -

Una madre da a luz a un segundo hijo compatible genéticamente con el primero con el fin de salvar la vida del primer hijo. Dicho así, aunque pueda resultar egoísta, es en cierto modo comprensible e incluso hasta bonito, más aun en una sociedad cada vez más cainista. Ni a Iglesia católica, ni ninguna confesión religiosa, puede objetar nada (la Iglesia en este caso no lo hace); se rata de dar la vida a un hijo, y además que este hijo salve a su hermano mayor. El problema está cuando, para que nazca ese segundo hijo genéticamente compatible con su hermano mayo, hemos tenido que crear hasta cinco seres hermanos, de los cuales sólo uno nacerá, el resto morirá, permanecerá enfermo eternamente o será congelado. Esta idea, hace50 años, podría ser acogida con buenos ojos ¿hay vida en un óvulo fecundado? Hoy, con los avances médicos y científicos que hemos experimentado en estos últimos año a la luz de la verdad, negar que en un óvulo fecundado hay vida humana es algo impropio de una sociedad desarrollada que disfruta de los avances del siglo XXI ¿O nos hemos quedado en el paleolítico?. Si hubiéramos esperado nueve meses, la noticia hubiera sido bien distinta. Una madre de un niño enfermo da a luz a cinco hijos con el fin de que uno de ellos, genéticamente compatible con el mayor, pueda salvarlo. Los otros cuatro serán abandonados para que enfermen y finalmente mueran, serán asesinados o congelados para la posteridad. Hay que estar anclado en la edad de piedra para no entender el valor de la vida humana, hay que ser demasiado ignorantes para defender la muerte de inocentes. Tal vez los mismos que hoy, con suma ignorancia, defienden estas practicas que tanto dinero generan a la industria de la muerte, hace cincuenta años hubiesen dudado del carácter humano de los afroamericanos en la América de la segregación racial, no quiero imaginar a estas personas la época de la Alemana nazi. Hay que evolucionar, la ciencia avanza demasiado rápido.

Nos vemos en el ciberespacio.

Miguel Ángel